Cuando el maestro TS'ao-Shan estaba albergandose en la montaña Ho-Yu, un monje pregunto:
Monje:
"¿ Donde hay realidad en la apariencia?"
Maestro:" Dondequiera haya apariencia hay realidad"
Monje:" ¿Como se manifiesta a si misma?"
El maestro levanto su tazon
Monje:"¿Donde esta la realidad en la ilusion?"
Maestro:" La ilusion fue originalmente real"
Monje:" ¿ Como puede la realidad manifestarse a si misma en la ilusion?"
Maestro:" Dondequiera que haya ilusion esta la manifestacion de la realidad"
Monje:" De manera tal, entonces, la realidad nunca puede separarse de la ilusion"
Maestro:" ¿Adonde tiene usted la posibilidad de encontrar la apariencia de la ilusion?"
Monje:" ¿Quien es aquel que esta siempre presente?"
Maestro:" Es el momento en el que sucede que TS'ao-Shan ha salido"
Monje:"¿ Quien es aquel que no esta nunca presente?"
Mestro:" Es imposible de alcanzar"

Es interesante la propuesta del discípulo y aun mas las respuestas del maestro, no resultaría lógico admirar la belleza de la ilusión sin la perspectiva de la realidad, así con la apariencia y viceversa, esta anécdota se presta para un buen debate filosófico, un abraso.
GLP.
Me gustan mucho estas reflexiones de monjes ...besos
Hay una línea indivisible entre la ilusión y la realidad, pero hay que saber separarlas en la vida...aunque entiendo que la vida no se puede vivir sin ilusión, pero sí, sin confundirlas.....eso sería lo peor, y caería en un abísmo dificil de salir. Una cuestión es la realidad y otra bien distinta la ilusión...ambas se pueden complementar, pero nunca confundir.
Besos.
Muy oriental la conversacion...muy mística y muy provocativa a la reflexion.